“Es importante acordarnos que nuestros cuerpos deben de funcionar muy bien. Si no, no habrían tantos seres humanos en el planeta.”

 

Ina May Gaskin, Ina May's Guide to Childbirth

Soy del Reino Unido y viví más de 25 años en Barcelona. Dí a luz a mis tres hijos allí, en casa, acompañada de comadronas y de mi pareja.

El parto de mi primer hijo fue largo y doloroso, mucho más de lo que me había esperado. Hubo momentos en los que dudaba si iba a poder aguantar el dolor, pero finalmente, nació mi hijo y el dolor se desvaneció. Después, reflexioné sobre este parto tan duro, tan lleno de amor y dolor. Me había sentido tan bien preparada, pero en realidad no había entendido cómo prepararme. Y me di cuenta que había estado muy tensa durante todas esas largas horas, esperando ese dolor, y luchando contra él. Pero intuía que no tenía que haber sido así y que hay otra manera de parir.

Un año más tarde, quedé embarazada de mi segundo hijo. Esa intuición me condujo a aprender más sobre el parto y el dolor. Empecé a leer todo lo que podía sobre la fisiología del parto, el papel de las hormonas (especialmente la oxitocina y la adrenalina) y las causas y efectos del miedo. Pocos meses antes de dar a luz, encontré el Hipnoparto, y como no había profesores del Hipnoparto en Barcelona en ese momento, me puse a practicar en casa con el libro y el audio. Aprendí a dejar los miedos al lado y confiar completamente en el proceso del parto y en mi propio cuerpo. Practiqué las técnicas de relajación y lograba entrar rápidamente en un estado de relajación profunda. Y, no obstante el dolor que había sentido en mi primer parto, esperaba este segundo parto con mucha ilusión. Y, cuando finalmente llegó, fue una experiencia transformadora. Mi cuerpo estaba relajado, y mi mente tranquila y feliz. En lugar de luchar contra mi propio cuerpo, podía dejar fluir esas olas uterinas, sin miedo y sin tensión. Me sentí llena de alegría y confianza. Y en lugar de ese dolor tan fuerte de las contracciones de mi primer parto, las sensaciones ahora eran de una enorme presión – pero aunque tremendamente potente, no era dolor. Mi hijo llegó sin prisas y sin estrés.

Me quedé alucinada de la potencia de mi experiencia, y del hecho de que este conocimiento fuera tan poco extendido. ¿Por qué solamente escuchamos historias de sufrimiento y de impotencia? Sentí el deseo y la responsabilidad de compartir esta información tan lógica y tan intuitiva con muchas más mujeres y sus parejas. A los pocos meses de nacer mi hijo, fui con toda mi familia al Reino Unido para hacer la formación de Hipnoparto.

Cuatro años más tarde nació mi hija. Era de noche, y su parto duró solo cinco horas. Y esas olas uterinas, que en el parto de su hermano habían sido fuertes, ahora eran de una presión aún más potente. Pero donde no hay miedo, no hay tensión, y así pude acompañar esa tremenda fuerza interna sin entrar en una lucha inútil contra ella. Mi hija nació con potencia pero sin dolor o sufrimiento. 

Me da una inmensa alegría poder compartir mis experiencias y ver a las mujeres re-ganar la confianza en sus propios cuerpos, y a sus parejas entender cómo apoyarlas.

Para cualquier pregunta contáctame en: esther@estherjoneshipnoparto.com

 

© 2020 Esther Jones Hipnoparto